viernes, 30 de marzo de 2018

Teorías y curiosidades de Crónica del Asesino de Reyes IV

Llevo ya tres artículos de Teorías e iba siendo hora de que hiciese uno sobre Curiosidades. Esto no son cosas que puede que sean (o que muy-probablemente-casi-seguro-son). Esto son todo datos confirmados que me resultan curiosos, y que puede que un lector normal (es decir, alguien que no esté enfermo, como yo) haya pasado por alto, o directamente no se mencionen en los libros pero sí en alguna entrevista con Rothfuss. Por eso no voy a poner la típica barrera de advertencia de que puede que te estropee alguno de los otros libros. Incluso podrías leerlos antes de, y no creo que afectasen demasiado a tu apreciación de las novelas.

Si os interesan las Teorías de esta saga que me he ido inventando/recopilando os dejo los artículos que llevo:


Y ahora: diez Curiosidades sobre Crónica del Asesino de Reyes:


1→ Trapis es uno de los herejes menderos. Son una escisión de la iglesia Telhurica. Aunque no sabemos exactamente en qué consistió el cisma, yo creo que es por la creencia de que Tehlu se reencarnó en Menda (padre de si mismo, hijo de si mismo, yara, yara).

2→ Hay mucha gente que no se da cuenta porque nunca se dice explícitamente, pero los ceáldicos son de piel oscura (por ejemplo Kilvin o Willem).

3→ El nombre del mundo es Temerant. La gente se piensa que es "Los Cuatro Rincones de la civilización" porque es lo que pone en el mapa al principio de los libros, pero eso es solo una parte del globo. No sabemos qué hay más allá. Este nombre solo se menciona dos veces en toda la saga: en el título del libro que les manda buscar Elodin en los Archivos En Temerant Voistra y en The Slow Regard of Silent Things cuando Auri dice que ve todo Temerant. 

4→ Por lo general los nombres no se traducen de una versión del libro a otra pero hay dos excepciones muy curiosas. El archiconocido Ambrose Anso en inglés es Ambrose Jakis. Este cambio se le ocurrió a la traductora (la talentosa Gema Rovira) porque así cuando Kvothe escribe la canción sobre él se facilitaba la idea Jakis-Jackass Anso-Asno. A Rothfuss le hizo gracia la idea y la aceptó. // El otro cambio importante que he encontrado es sobre la Nagra de Vessten Tor. Skarpi dice (en la versión en castellano) que Nagra quería decir batalla en el idioma de la época. En inglés en cambio se refieren al evento como la Blac of Drossen Tor y en sueco sorten vid Drakkenhöjden. Las únicas veces en las que se traducen nombres en la saga es cuando tienen un significado extra. Tirando de traducciones sueltas sí que se sabe que tiene que ver con una colina, algo relacionado con dragones (aunque no existan) y con hierro. Y que Negro (Black) es casi igual a la palabra que se usase entonces para decir batalla.

5→  Drossen Tor es un anagrama casi perfecto de Stone Doors (queda Stone Dorrs) o lo que es lo mismo, puertas de piedra.

6→ Cronista, es pariente de los Lackless como podemos comprobar por su apellido Devan Lochess. 

7→ Si te fijas, los rasgos distintivos Adem: pelo pajizo, ojos grises, tono de piel..., son todos rasgos recesivos y solo se mantienen en su comunidad porque no tienen relaciones con bárbaros.

8→ Cuando Kvothe menciona que su padre era Arliden, Lorren se acerca y confirma si era "Arliden el bardo". Estaba a punto de ofrecerle a Kvothe un trabajo en los archivos catalogando canciones que tenían en el Archivo (Arliden era moderadamente conocido con muchas canciones a su nombre) hasta que Kvothe se derrumbó pensando que no podía pagar la matrícula.

9→ Hay ocho tipos de magia en el mundo de las que solo se nos han enseñado y/o nombrado seis.

10→ La versión original de los libros es famosa por su uso de la musicalidad. Hay muchos personajes y escenas que tienen una rima muy potente. Un ejemplo es Denna, que no solo habla a veces en múltiplos de siete palabras, si no que tienden a rimar. Y lo más ridículamente complejo del mundo son los diálogos con Felurian en Faen: no solo riman, si no que tienen una métrica y cadencia conocida como iambic pentameter. Sí; todos los diálogos.

No tengo muchísimas más de momento como para hacer una segunda parte de Curiosidades, así que de momento supongo que me mantendré con los Artículos de Teorías (que de esas si que me quedan unas cuantas...). En cuanto tenga unas siete u ocho más supongo que intentaré sacar otro. Pero voy a tener que volver a leerme la saga otra vez más para eso... Qué se le va a hacer. Tocará sacrificarse.

lunes, 19 de marzo de 2018

Reseña: The Martian de Andy Weir

★★★✩ Vale, tenemos ciencia ficción. Ciencia ficción de la buena. ¡Y con adaptación cinematográfica como bonus! Es un género que me encanta y que siento que tengo sub-explorado. Sí, he leído algo de K. Dick, algo de Asimov, empezado a Douglas Adams... Pero es un género tan grande y tan denso que, aunque tenga todas las ganas de explorarlo, siento que me queda grande. Pienso en Dune, en toda la saga de la Fundación, en Time Patrol... A ver cómo lo explico. En Fantasía siempre estoy cómodo. Puedes cambiarme de universo, de leyes, de sistemas y de mitología; podemos saltar de la Tierra Media al Londres de Neverwhere (reseña incoming) y es como si no hubiese salido de casa. No tienen casi nada que ver, pero esa base que lo conecta se me hace tan familiar y a la vez no me cansa. Es raro. Supongo que estoy tan acostumbrado a la suspensión de la incredulidad típica del género fantástico que para mí casi es una suspensión permanente. Pero la ciencia ficción tiene otras reglas. El ejercicio mental que tengo que hacer  me encanta, lo prometo, pero tengo que hacerlo conscientemente. Sí, se que cuanta más lea más fácil va a ser, como todo. Pero hay que saber por dónde empezar. 

Y nos viene el amigo Andy Weir con The Martian. Un libro que ha conseguido que ese pseudo-esfuerzo que tengo que hacer con la Ciencia Ficción sea prácticamente nulo. Y no lo hizo a costa del libro en sí, lo hizo además de escribir un libro genial. ¿Cuales son las mejores cosas de The Martian? La ciencia y el protagonista. Así de sencillo. Sí, me estoy escuchando y suena un poco genérico; "Lo mejor de este libro de ciencia ficción es la ciencia, yu-freaking-hu". Pero es más raro de lo que parece.

Como me voy a enrollar con la parte cientificiosa voy a hablar,primero, del personaje. Un libro como este sin un buen protagonista se hunde. Se hunde irremediablemente da igual lo buena que sea la ciencia, la premisa, la ciencia, la ambientación, la trama, la ciencia, o el marketing editorial. Si el personaje principal no ayuda y rema a favor, toda la nave (espacial) se hunde. ¿Quiere decir eso que Watney entra en la repisa de mejores personajes de mi vida? No. Pero es un buen personaje. Es una jodida persona normal (muy inteligente, y con preparación y X carreras) cuyo único rasgo principal es no perder la cabeza y solucionar un problema tras otro. Es el maldito arquetipo del ingeniero sin disfuncionalidad emocional. Tal cual. No es un maldito tipo perfecto: tiene un ego bastante alto a veces, y es un poco marisabidillo y todo lo que tu quieras. Pero a mí eso lo único que me dice es que es humano. Es un personaje con su profundidad, con sus habilidades y sus características positivas y negativas. Es un tipo que me ha caído bien (tiene un humor bastante chulo en algunas escenas); pero por encima de todo es un personaje que me he creído. 

Vale, y ahora agarraos bien porque nos vamos a meter en la madriguera del conejo de Tesla. La ciencia.

Pensad en un libro de Ciencia Ficción genérico. Yo para explicarme mejor voy a pillar un clásico que todo el mundo debería leer: Yo, Robot del eterno Isaac Asimov. ¿Qué hace que sea ciencia-ficción? Nos presenta un mundo futurista (para el autor en tiempo y tecnología, para nosotros solo en lo que a lo tecnológico se refiere) en el que la humanidad ha conseguido crear inteligencia artificial. Auténtica inteligencia artificial. De ahí se destila el tema principal del libro, si ellos son robots pero son conscientes qué los diferencia de nosotros, blablabla. En ningún momento se nos dice cómo se llegó a ese punto. Es decir, teóricamente es posible que lleguemos a ese estado de desarrollo, pero el autor no nos da ninguna hipótesis de cómo llegaríamos hasta ahí. Se nos pide que hagamos un salto de fe bastante grande; no llega a ser tanto como en una novela fantástica, pero sigue estando ahí. Y luego tenemos The Martian. Aquí la jodida suspensión de la incredulidad es un orden de magnitud entero más pequeño que con Yo, Robot y ya os podéis imaginar cómo es con respecto a Fantasía. En este libro hay ciencia. Ciencia pura y completamente al alcance de la humanidad, si no ahora, en no tanto tiempo. Y te lo explican todo. Y me lo creo. Seguro que me vendrá alguien diciendo "Ejem, lo del propulsor de argón se ha demostrado que no podría funcionar porque mimimimi..."; pero me da igual. Es teóricamente posible. Seguimos en el género de la ciencia-ficción. Que me lo crea a un nivel tan visceral es todo un logro.
A lo mejor es que mi parte de Ingeniero a veces mete algún coletazo en la tumba en la que lo enterré, pero eso me ha encantado. Siento que he aprendido cosas con este libro. No se mete en berenjenales (más bien patateras ¡ja!) a la hora de proponer soluciones a los problemas y es posible que sea el libro con una resolución de desafíos mejor hilada que he leído en tiempo. Las soluciones son creativas y siempre están ahí, nunca se las sacan de la manga (cierta maniobra excluida). Es decir, que nunca he notado la presencia de un Deus Ex Machina, quizás lo contrario y puede que se apoye un poco en Diabolus Ex Machina para proponer conflictos nuevos, pero tampoco lo tengo muy claro. Es decir, no me parecían forzados, y conflicto tiene que haber... Pero es la sensación que puede dar cuando es la historia de una persona contra la naturaleza. 

¿Quiere decir esto que es un libro que le voy a recomendar a todo el mundo porque es perfecto? No. La trama es Robinson Crusoe pero en Marte. Eso lo tenemos que tener claro. A nivel de trama no aporta nada nuevo. Sí que consigue transmitir la sensación de angustia necesaria en los momentos clave pero eso lo achaco más a la pericia narrativa a nivel de ritmo y sucesión de escenas (muy correctos ambos) que a que se haya sacado algo novedoso en el campo de la trama. Y la ciencia que a mí tanto me encanta puede que a algunas personas se les haga pesada o se la quieran saltar si no les interesa lo más mínimo; y entonces este libro, simplemente, no les va a ofrecer nada.
The Martian según xkcd.com
Y como de este libro se creó una adaptación cinematográfica pues toca hacer una pequeña comparación. Y por si acaso no quieres que te condicione la película también, o no te la has visto pero sí que te has leído el libro voy ocultarlo para que no sientas que te la he estropeado a traición. Porque sí, porque soy así de amable. Pero en resumen, buena película para ver tanto si se ha leído el libro como si no.

Bien, la película. Lo primero que quiero decir es que sí, me ha gustado. Creo que es correcta como película independiente del libro y como adaptación. No creo que falle en ninguno de esos niveles, y solo por eso si te ha gustado el libro merece la pena verla; o si tienes a alguien cerca con quien quieras comentar la historia pero que sabes que leerse el libro entero le puede dar pereza a lo mejor es una forma de que se enganche, porque sí que es cierto que la película es más light. Dado que lo que principalmente llama de este libro es la ciencia, que la diluyan tanto en la peli duele un poco. Entiendo por qué lo han hecho; rompería en muchos casos el ritmo y puede saturar a un espectador que solo ha venido a curiosear, y no se lo echo en cara (demasiado), pero duele un poco que tantas cosas chulas se hayan quedado en el tintero. Y un gran punto a favor que tiene la película (incluso sobre el libro) es la banda sonora. Es cierto que si cuando estás leyendo el libro te vas poniendo las canciones que te nombran queda super bien y están muy bien escogidas por el autor, pero es que en la película te las ponen ahí directamente y me ganó de pleno. No sabía lo bien que encajaban hasta que lo tuve delante. La actuación de los diferentes actores es bien, algunos mejores que otros, pero nada demasiado salientable (ni para bien ni para mal). Matt Damon hace un buen papel. Los efectos especiales no te van a deslumbrar cuando tienes en cuenta lo que tenemos hoy en día, pero me los he creído. Han hecho un Marte espectacular.

Bueno, esto es todo. Es un libro que probablemente me relea en algún punto futuro. Pero no en ningún momento cercano. Porque, en serio, es leerlo e ir a la cocina solo para ver que sí, sigo teniendo patatas. De repente me dan ramalazos inexplicables de cariño hacia ellas. Como si me fuesen un bien de valor cuasi-infinito. Lo cual no es del todo mentira. ¡Recordemos que se pueden convertir en vodka!

miércoles, 21 de febrero de 2018

Reseña: A Wizard of Earthsea de Ursula K. Le Guin

★★★ La de vueltas que he dado con la nota de este libro. Que si cinco, que si cuatro; que si cuatro, que si cinco... Estoy escribiendo la reseña ahora mismo con las cinco colgadas y aún hay algo que me hace un poco de runrún en la parte de atrás de mi mente sobre que no es perfecto. ¿Pero desde cuándo solo le pongo las cinco a libros perfectos y a los que no les veo ningún fallo? Pero entonces estoy siendo demasiado irracional. Puede. Quizás. Pero, como veis, la única discusión interna real que tengo con esta obra es si la meto en mi estantería mental de favoritos de todos los tiempos o simplemente es un libro estúpidamente bueno que me ha encantado y tocado emocionalmente un poco bastante. Porque si hay algo en lo que no tengo ningún  tipo de duda es de que este libro es ridículamente espectacular.

Y como creo que sus dos puntos más fuertes son su narrativa y la historia que ocurre en su mundo de Terramar pues es natural que empiece por ahí. 

Bueno, espera. Me ha liado a veces con los cambios de localización. He tenido que mirar el mapa demasiadas veces para mi gusto. Pero también hay que entender que estaba entrando en un mundo nuevo y no tenía referencias. Y es que es la historia de un viaje; y vale, como sistema para presentar un mundo creado de la nada es bueno. Sí, esto era todo lo malo que tenía que decir del libro. Ahora, ya si eso, me pongo a babear con todo lo genial.

Vale. La narrativa. Vale. A ver como la explico. A mí me suele gustar la narrativa basada en el diálogo. Me da una sensación de velocidad un poco más animada que la que es más descriptiva. Pero cuando pienso en narrativa descriptiva en fantasía inmediatamente pienso en George R.R. Martin o Tolkien. Quiera o no el estereotipo de las descripciones hasta el último detalle de cada elemento del menú de un banquete genérico en el caso de uno, o de cada riachuelo y hoja en el caso del otro me viene a la cabeza. Pero luego tengo gente como Rothfuss que hace trampas. Porque si lees Crónica del Asesino de Reyes hay un montón de narración. The Slow Regard of Silent Things literalmente no tiene ni una sola línea de diálogo. Pero no es exactamente narración convencional, porque es la narración de cómo Kote narra la historia y tira de recursos para que se parezca más a la literatura oral clásica. Como si todo fuese un gran diálogo con diálogos internos. Esa narración teóricamente más pesada se desdibuja y, por lo menos para mí, se vuelve mucho más rápida. 

¿Pero de dónde sale eso? Yo creo que en mi caso, y es posible que en general, salga de la inclinación personal que tengo hacia la narrativa oral. La imagen de alguien contando cuentos junto a la hoguera a mí me es muy querida y cercana. No recuerdo todos los que me contó mi abuela y es una pena. Pero me acuerdo de su voz y del calor del las brasas y de la improvisación y la intensidad de todo. Es uno de los motivos por los que me enamoré de Rothfuss. Es uno de los motivos por los que este libro tiene la puntuación que tiene. Me lleva a ese escenario. Es una narrativa increíblemente sonora y que lo transmite todo. No voy a seguir mucho más porque me parece que parte de la magia de esta autora es leerla, y me está costando mucho explicar por qué. Leed a Le Guin. Es así de buena.

Pero no hemos acabado. Porque si me costaba concretar qué hacía de su narrativa especial en el caso de la trama me va a ser mucho más sencillo. Hay partes de la historia que se me antojaron familiares. Hay tropos, y figuras y personajes que he visto otras veces. Adiviné parte de la trama. No la parte más importante, pero si una gran parte. Y aún así no dejaba de sorprenderme una y otra vez. ¿Cómo puede ocurrir esto? Yo soy el primero que se queja cuando le da la sensación de que ya ha leído algo. A mi fantasía le exijo que me rompa los márgenes de alguna manera. Es cierto que soy muy blando con los sistemas mágicos y las historias del héroe cuando me las mezclas con mucha interacción con el mentor, pero me considero exigente. Entonces, ¿qué? Como es un nombre grande estoy dejándome llevar, claro. ¿El sistema de magia? Lo he visto otras veces. ¿El protagonista, los secundarios? Buenos en general, pero puedo encontrar a cada uno de ellos en un par de novelas que me haya leído. ¿El mundo? No considero que se me dé una visión lo suficientemente profunda de Terramar en un solo volumen como para juzgarlo solo por este, pero no me ha alucinado tanto como otros.

¿Y entonces? 

Este es un libro escrito y publicado en los jodidos sesenta. En este año se cumple el 50 aniversario de este libro. Tiene medio jodido siglo. ¿Que me suenan mil cosas que están en esta novela y que he llegado a leer algunas de ellas más pulidas incluso en otros trabajos? ¡Claro! Ella probablemente haya sido de las primeras en usar muchos de esos recursos. No digo que se los haya inventado, (el concepto de los nombres verdaderos está en la Odisea y en el judaísmo), pero cómo los usa. Que me haya acordado de tantos otros trabajos leyéndola a ella es alucinante. He visto las similitudes. He entendido cómo los autores posteriores han bebido de sus ideas y las han convertido en propias. Ha sido algo así como ver el génesis de muchos de mis tropos favoritos de fantasía. La primera versión. La que se acaba de levantar de la cama, y está despeinada y sin arreglar y ha sido precioso. Claro que ella los habrá sacado de muchas mitologías y autores anteriores. Es que me da igual. El estilo, la forma de usarlos... Hasta que me he puesto a escribir la reseña no había sido consciente de cuántos encontré a lo largo del libro. Sabía que eran muchos pero... Uff. 

Si con esto no consideráis que tenéis que leer a Ursula K. Le Guin pues no creo que sea yo la persona adecuada para recomendarla. Sï, hay que leerla. Si eres alguien que lee fantasía de forma habitual aquí te vas a encontrar una versión más virgen, primitiva y pura de lo que leemos hoy en día. Es como estar escuchando tradición popular. Este libro es magia.

Pero cuidado con la magia. 
¿De qué te vale si eres demasiado sabio como para usarla?