jueves, 25 de mayo de 2017

Ready Player One de Ernest Cline

Dios mío, Día del Orgullo Friki y yo con estos pelos. Como no sabía muy bien si quería hacer algo en especial (principalmente para no quemarme con el blog y volver a abandonarlo 18 meses) al final me decidí por probar algo que llevo teniendo en la recámara mental un tiempo. #ThrowBackThursday. No sé si salió de Twitter o Instagram o alguna otra red social que no controlo (soy un viejoven con esto de las redes sociales) pero yo cuando lo vi me dije Hmp, yo esto no lo puedo usar, ¿no? Y un tiempo después fue cuando se me ocurrió que podría hacer reseñas de libros que no me he leído recientemente sino hace mucho. Tiene pegas: algunos los idealizaré más, se me escaparán cosas de otros (aunque no creo, porque por lo menos los primeros 2-4 que puedo hacer me los he releído hasta la enfermedad)... Pero es la excusa que se me ocurre para tener más reseñas que hacer cuando lea poco y así no dejar el blog tirado; y sobre todo para reseñar algunos de mis libros favoritos. Así que sin más dilación... Ready Player One, de Ernest Cline.


★★★★★ Un poquito de contexto vital como me gusta hacer. Creo que descubrí este libro por el blog del señor Rothfuss (no he encontrado la entrada exacta, ouch) donde decía cosas fantásticas sobre todas sus referencias y lo bien escrito que estaba, y lo friki que era y... Vamos, que me vendió la moto. Yo que en ese momento estaba un poco pelado (upsy) fui un piratilla y me lo bajé en inglés. En plenos finales. Y me lo finiquité en una tarde, del tirón. Bajé al comedor de la residencia justo antes del último arco argumental hablando maravillas del libro mientras me miraban como si estuviese un poco/bastante loco. Desde entonces me lo habré leído más de media docena de veces (más de una decena contando audiolibro) y me lo he comprado en inglés, castellano y audiolibro; sí lo pongo en nergita porque es así de relevante (quiero pensar que he compensado mi arranque pìrata de hace tantos años). Ya me explayaré al final con al audio-tema.

Para los que no lo sepan tengo una reseña del segundo libro del señor Cline en archivo (Armada) porque no fue muy bien la cosa. Es la diferencia entre un libro hecho con prisa y uno escrito con calma y mimo. Para que veáis las diferencias supongo que lo mejor será leer la otra después de este. 

Y ahora bien, ¿qué es lo que más me gusta de este libro? Obviamente lo Friki que es. FRIKI con mayúsculas. Hasta la enésima potencia. Friki de la vieja escuela, invitándome a buscar Burakku Dragon en Google, descargarme un emulador y no parar hasta pasarme los dos primeros Jefes, mínimo. Pero no es snob. No es un libro en el que si no vayas a pillar todas y casa una de las referencias vas a estar perdido porque no eres la audiencia objetivo del libro así que búscate otro. Mi madre lo pilló por banda al escuchar que tenía referencias ochenteras y aunque solo reconocía las de películas y algunas de  música o series le gustó. No lo vivió tanto como yo pero el libro está pensado para que puedas disfrutarlo aunque vengas de fuera. ¿Pero si Armada mete la misma cantidad de referencias por qué lo tengo escondido bajo la cama e intento no mirarlo mucho? Muy fácil. Porque no está forzado. El señor Cline hizo de este libro un Almanaque de Anorak personal usando todas las cosas que le gustaban de su infancia y dándoles un sitio en la historia. No eran completamente gratuitas (bueno, la mayoría) y cuando lo eran al menos yo no sentía que me las estuviese metiendo por la garganta como a un pavo al que ceban para que engorde. Como si fuese a ganar puntos mentales por la cantidad de referencias por capítulo. Cuando veía algo que conocía me encantaba entender desde el minuto cero qué papel tendría en la historia antes de que lo explicaran. Y cuando mencionaban algo completamente nuevo y me lo vendían con pasión me entraban ganas de buscarlo. Citando una frase de LaLaLand "People love what other people are passionate about". Y en ArmadaErnest pilló la misma formula, le hizo una fotocopia en blanco y negro rápida en la máquina de la oficina y luego le dio tres colores base a mano antes de venderla como un dominical. "Si ha colado una vez... " Y con los ojos con el símbolo del dolar nos dio su segunda novela en un tiempo récord

Pero por muy bien hechas que estén las referencias frikis eso no me levanta a una novela. Pero el resto también es bueno. La historia es genial, los personajes son creíbles, el estilo de escritura es bueno... Pero a ver, que me adelanto:

La historia se sostiene. Nos explican desde el principio cuál va a ser el hilo argumental y te ponen en situación en un momento. Te mete rápido en la acción. Sí que es cierto que en los primeros capítulos hay algo de exposición un poco forzada que te intenta colar con unos recursos un poco... fáciles (como cuando a un bebé le dices que una cucharada de papilla es un tren, lo mismo pero estilísticamente hablando), pero es una novela distópica de SciFi, algo de exposición te tienes que comer siempre para tener una información mínima con la que trabajar. Pero en cuanto pasas los tres tochos grandes de exposición todo fluye a un ritmo genial. Las líneas argumentales A y B se suceden y entrelazan correctamente, los giros están bien situados y no hay ningún Deus Ex Machina sin justificar (hay algún salto de fe pequeñito con las habilidades de Parzival como informático, pero es posible). Cuando toma un ritmo un poco más pausado sabe cómo meter el acelerón para volver a situarte a velocidad de crucero en un momento. Tampoco es una historia hiper-compleja que te vuele la cabeza de mil formas. Pero es buena; muy sólida, bien construida y que de por sí te levanta una novela correctilla. Cuando la pones en una que tiene tantas cosas chulas rodeándola lo único que hace es potenciarlas.

Por ejemplo: los personajes. La variedad de personajes bien creados es chulísima. Parzival, Art3mis, Hache, Shoto y Daito... hasta Sorrento y sobre todo Anorak. Que un personaje que está muerto desde el principio de la novela (no es spoiler, ¿vale? Es Capítulo 1, es de donde parte el libro) me haya caído tan bien me dice que todos los personajes principales y secundarios están cuidados. Todos encajan, tienen personalidad y actúan de forma diferente. No son clones pre-programados. No hay una cantidad enorme de personajes, esto no es Canción de Hielo y Fuego. Pero la media docena de personajes principales están muy bien caracterizados y la docena de secundarios que aparecen en escenas sueltas sirven su propósito sin ser completamente unidimensionales. Por supuesto Art3mis me encantó. No me miréis mal, si Wade puede tirarse la tarde mirando vídeos de chicas monas tocando el ukelele yo también puedo quedarme embobado con personajes de libros... ¿No?

Y por último antes de empezar a  hacerle la ola al audiolibro voy a dedicarle unas líneas al mundo. Es una novela distópica al fin y al cabo, ¿no? Si no hablo del mundo aunque sea por encima mal vamos. Sobre todo porque aquí tenemos dos. La Tierra, destrozada en medio de una crisis energética, superpoblada y con pobreza extrema. Y luego está OASIS, un paraíso irreal donde la mayoría del planeta se relaja en lo que es el refugio definitivo; gratuito, infinito y libre. Es un mundo que te pintan con un detalle más que adecuado. No entra en una descripción minuciosa porque la mayor parte de la novela transcurre en OASIS, pero si que consigue que te imagines las torres de caravanas, y el centro de las ciudades más modernas. Y recuerdo que esto es una novela autoconclusiva. Si no dejas de leer saga tras saga tras saga de libros es fácil olvidar que se puede crear un mundo en una sola novela y transmitírselo al lector. Y no es un libro excesivamente largo. Sí que a lo mejor como Los Magos se me antojó extenso en el sentido de que leía y leía y solo miraba lo que me quedaba como pensando "Wala... y aún me queda todo eso por leer". Porque la trama avanza rápido y no dejan de pasar cosas. Entonces cuando ves que aún te quedan 150-200 páginas y ya ha pasado de todo te sorprendes. Porque no intenta resolverlo todo de un tirón y ya. Maneja muy bien el ritmo y si digo que a veces lo baja es porque solo tiene dos velocidades: medio gas y a toda máquina. En ningún momento es lento.

Dios mío esta reseña me está quedando eterna y aún tengo que hablar de una de mis cosas favoritas. El maldito audiolibro. Vale, estoy siendo muy pesado con esto y probablemente sea mi momento fanboy absoluto, pero es que está narrado por Whil fcking Wheaton. En serio. Y eso que en un momento de la novela se menciona a si mismo porque aparece como una referencia in text. Lo hace ridículamente bien. No sé si ha narrado algo más, pero en el momento en el que Acererak susurró su primera línea yo ya estaba vendidísimo. Se me pusieron los pelos de gallina y tuve que retroceder 30 segundos solo para volver a escucharlo. Es posible que la quinta estrella y un tercio de los paseos que le dí al libro vinieron gracias a la versión en audio. Así que si no los soportáis o no queréis escucharlo en inglés por el motivo que sea puede, puede, que le tengáis que bajar un nivel en la puntuación.

Pero aún con todo es un libro genial. La película dirigida por Steven Spielberg se estrena el 30 de Marzo de 2018 (iba a salir en Navidades pero no querían competir con Star Wars VIII y la han movido unos meses...), y yo voy a ir a verla al estreno. Solo puedo esperar que Ernest Cline nos vuelva a sacar alguna otra novela más parecida a esta y menos a Armada.

Hasta entonces me quedo un rato pululando por internet. Al fin y al cabo, salir al exterior está altamente sobrevalorado.

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