miércoles, 30 de septiembre de 2015

No sonrías que me enamoro de Blue Jeans

★★✩ Segundo asalto del señor Blue Jeans a mi estantería. Recordemos que Buenos días princesa me había dejado con ganas de más. A pesar de los fallos que me parecía que tenía, el libro consiguió tocarme (levemente) la patata y al final de todo cogió un poco de carrerilla y me enganchó a la saga con un golpe de efecto. O eso creía.

Como en el anterior la narrativa y yo tenemos nuestras diferencias. Yo quiero que sea pulcra y ordenada y que me ayude a enterarme de lo que está pasando. Ella prefiere no mencionar quién habla en los diálogos para que los releea dos o tres veces. O los cambios de escena. O párrafos al azar. No sé, es un libro que me ha costado leer. Y cuando un libro sencillito te causa problemas (y por una vez estoy seguro de que no soy yo), malo. Por suerte tras dos horas de leer el estilo de Blue Jeans ya sé a qué me recuerda. Me recuerda a un fanfic. Puede ser todo lo interesante que quieras, y te puede enganchar. Pero no tiene la misma calidad de narración que la novela media. Llámalo falta de práctica, llámalo falta de correcciones, llámalo X. Es muy molesto.

Los personajes son iguales que en el anterior. Perdemos a un par, ganamos a otro. En su conjunto meh. Si que he apreciado que se repartiese un poco más el protagonismo entre los seis. El anterior tenía dos grandes niveles, que eran el triángulo Valeria-Raúl-Elizabeth y luego el resto con sus vidas para relajar un poco. Dios, ¡si Meri era una desconocida para mí hasta su última escena! En este ya empatizas un poco con los más incomprendidos de los Incomprendidos.
La evolución de los personajes también se me ha atascado muchísimo. La relación Valeria-Elizabeth me ha parecido muy forzada y nada en tono con el personaje de Valeria que se nos describió en el primero. Raúl parece que no hace nada, sino que se adapta a las cosas que le pasan todo el rato, como si hubiese perdido la iniciativa. Meri gana enteros, aunque eso es fácil dado que en el otro no era ni medio personaje. Quizás mi historia favorita de entre todas. El rollo Bruno-Ester... Ester es un personaje que tenía una buena función en el libro anterior. Y la evolución que tuvo en este ha sido muy lenta. Mucho. La de Bruno es más creíble. No me encanta, no me desagrada. Es un personaje que me da exactamente igual. Pero me lo creo.

Realmente cuanto más lo pienso, parte de los problemas que tiene este libro es el tema de la continuidad. En teoría pasan meses entre un libro y otro. Pero aún así es casi como si no hubiese pasado ni uno. Están todos los temas demasiado recientes. La trama no parece una novela entera, si no media salida de la otra. Algo así como si el primer libro fuese eso, el primero, y este fuese un libro... uno punto cinco. Un poco más. Menos en el caso de Meri. Dios, esa historia es la única bien llevada. ¿Ya lo he dicho? ¿Sí? Vale, vale...

En resumen, tiene todo lo que me molestaba del anterior. No me emocionó en ningún momento y la trama sigue un ritmo constante. Ágil, pero sin acelerones, ni giros ni paradas bruscas que fue lo que más me llamó del anterior. 

Probablemente me acabe leyendo el último... Pero eventualmente. Siempre se puede comprar en el último minuto en una estación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario