viernes, 23 de enero de 2015

The Great Gatsby, de Scott Fitzgerald


★ Mi madriña querida, casi dos meses para leer un libro. Un libro que apenas tiene 100 páginas. Para ser sincero me lo he leído dos veces. La segunda disfrutándolo y todo.
No voy a decir mucho sobre el Gran Gatsby que no se haya dicho ya. Este libro es viejo, está mas que probado y leído. Es una obra maestra y punto. Fitzgerald es un genio.

Ahora bien, ¿por qué he tardado tanto en leerlo?

Como ya he dicho el cabrón de Scott Fitzgerald no escribe y punto. Cada referencia a un sitio, a una persona o a un libro tiene una decena de implicaciones que yo, a casi cien años de distancia de la acción no podía entender sin buscarla e informarme. Sí, es un proceso tedioso. Y probablemente no lo hubiese hecho de no ser por Wordsworth Classics

Wordsworth Classics es la editorial a la que yo le compro todos mis clásicos en inglés. Son baratos (MUY Baratos) y sencillos. Son libros que hay que tener, no es necesario que sea en la edición más lujosa del mundo, solo tienen que estar ahí en tu estantería mirándote. Saben que son mejores que los otros. No necesitan que se lo recuerden. 

Pues bien, en esta edición junto a algunas palabras había un pequeño número. Una referencia a un apéndice al final del libro donde te explicaban algo. De qué revista estaban hablando. A qué obra de Broadway se referencia. Fitzgerald había estado ahí tomando un café. Lo que sea. Eso me llevó a buscar más a fondo. Probablemente si no hubiesen existido esas escuetas referencias yo no hubiese buscado tan a fondo. Y solo hubiese entendido un tercio de lo que he entendido y sobreentendido, que aún así no es ni la mitad de la mitad de lo que Fitzgerald escribió.

Además, ahora soy un enamorado de las buenas notas a pie de página.

Pues eso. Gran libro. Gran historia. Grandes personajes. Gran edición.

See you soon, old sport!

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